Claves para mantener tus alfombras y tapetes como nuevos

7 Claves para que mantengas tus alfombras como nuevas

Los hay de todas formas y colores, de fibras sintéticas o naturales, hay para interior y exterior, pero sin importar cual sea su naturaleza, los tapetes son una de las estrellas del diseño de interiores. Incorporar una de estas piezas puede agregar nuestro sello personal, revitalizar un espacio y hasta darle un nuevo sentido a nuestros ambientes..

Pero ¿cómo se limpia? ¿Y si se mancha? ¿Se debe lavar?. Todas esas son preguntas que surgen al contemplar incorporar uno de estos complementos en la decoración de nuestro hogar. Sin embargo, hay buenas noticias: pues con solo unos cuidados básicos podrás mantener la vitalidad de un tapete. Reunimos los mejores consejos para que únicamente te enfoques en la creatividad y elijas el diseño que más favorezca a tu espacio.

Conoce de que esten hechas

Saber la composición de tu tapete es clave para cuidarlo de forma adecuada y protegerlo contra accidentes. Si has apostado por uno de lana es importante tener en mente que este material es más resistente al moho y al agua, pero nunca se debe mojar excesivamente; los de algodón pueden limpiarse superficialmente con un trapo húmedo mientras que los elaborados con fibras sintéticas pueden ser sometidos a procesos más agresivos..

Evita pisarlos con zapatos

Es una de las reglas más obvias pero también la que con mayor frecuencia se nos olvida. Así como se busca que un piso no se raye o astille, con un tapete se debe evitar al máximo que este se ensucie con algo más que polvo. Por ello, se recomienda tratar de no caminar sobre ellos con zapatos, ya que estos pueden tener agentes como agua y lodo que además de ensuciar pueden mancharlo permanentemente o dañar las fibras o tejidos.

Aspíralas con frecuencia

Una aspiradora será tu mejor aliado para el cuidado de una alfombra. Se recomienda usarla una vez por semana y en una velocidad de baja succión para retirar el polvo de la superficie y de la parte inferior (usa un bajo alfombra para mayor resistencia) así cómo agentes alérgenos que puedan estar en el ambiente. Hacer de esto un hábito facilitará la limpieza profesional que un tapete de calidad debe recibir cada dos o cuatro años.

Si es posible, aléjalas del sol

Toda alfombra que esté expuesto a la luz solar es susceptible de sufrir una decoloración. Este proceso puede ocurrir con mayor rapidez si el tapete está en contacto directo con el sol. Si esto es tu caso, lo que se recomienda es que con frecuencia lo voltees de modo tal que el efecto de decolorado sea uniforme.

Solo límpialos con agua y jabón

Es común que el uso cotidiano y factores como la humedad ensucien el tapete e incluso generen pequeñas manchas que se pueden borrar en casa. Aunque existe una regla suprema: jamás se debe usar agua en exceso ni incluir algún limpiador como cloro o suavizante. Existen limpiadores especializados pero estos pueden resultar igualmente abrasivos y que pueden dañar tu pieza. Se recomienda usar un trapo humedecido con una fórmula básica de agua tibia con jabón y evitar el uso de cepillos y otros aditamentos que dañen las fibras.

Trata una mancha con cuidado

Un tapete o alfombra está expuesto a algún accidente como un derrame. Si esto llega a suceder, lo primordial es retirar la tierra o líquido del tapete, por lo que se recomienda no ejercer presión, usar un trapo absorbente y eventualmente limpiar con otro humedecido en agua con carbonato.

Nunca los limpies con vapor

Ya sea por una mancha intensa o por la limpieza de rutina que debe recibir un tapete o alfombra, eventualmente deberás llevarlo a una limpieza profesional. Asegúrate que esta siempre se realice en seco, pues de hacerlo con vapor las fibras se pueden dañar, el tapete perderá rigidez y su color se alterará.

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